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Musical de Momotaro

Vie, 21/12/2018

La verdad es que cuando me dijo mi mujer que mi Dani tenía la función navideña del cole tan solo pude decir que se día no podía ir porque tenía trabajo. Después me insistió su tutora Carmen que era una función muy bonita y que deberíamos ir al menos los dos. Bueno, hice lo posible y al final tras superar algunos obstáculos fui con mi mujer  y mi suegra a verla. Nunca había visto un musical, tan solo de pequeño recordaba las películas de Fred Astaire (para mi madre era Cara Pera) que eran los primeros musicales que se ponían por la tele y entonces me parecían un rollo.

Bueno pues el día 21 de diciembre allí estábamos para ver a los niños de Bios y entre ellos a mi Dani. Comenzó la función con una narrativa del cuento muy bonita, si bien los actores no decían nada las voces en Off nos contaban la historia de Momotaro, el niño que se propuso cambiar el mundo venciendo a los Diablos. La historia era cuando menos original desde luego porque aquí en España siempre nos han hablado de un solo Diablo, con uno tenemos bastante, pero allí aparecieron como cinco, imaginaos las maldades que pueden hacer cinco si solo con las de uno tenemos de sobra. Bueno eran maldades de niños, era ese otro de los encantos del cuento que lo malo se reduce a pequeña gamberradas de niños.

Comenzó todo con un compromiso de Momotaro, quien tras tener un pequeño percance en el campo con los Diablos decide que tiene que vencerlos para conseguir un mundo mejor. Así al principio aparecieron los pequeños del cole, entre ellos mi niño que hacían de leñadores. Claro imaginad los que no lo tengáis que haber resuelto el problema de buscar un disfraz de leñador japonés. Bueno, pues con un poco de imaginación y sobre todo con las indicaciones del personal del cole pudimos vestir a nuestros niños de tan curiosa indumentaria. Después tras las canciones y los bailes posteriores que amenizaban la historia, Momotaro partió al cumplimiento de su objetivo que era vencer a los Diablos.

Todo se desarrollaba como una aventura de Momotaro, quien se iba encontrando con diversos personajes del cuento que a su vez se le unían en tan importante misión. Al fin encontró a los diablos y tras una lucha entre unos y otros se llegó a la verdadera moraleja del cuento. Ojalá fuese así y como decía la moraleja apartemos nuestras diferencias y juntémonos para conseguir un mundo mejor para todos. Y cuando se dice todos son todos, animales, plantas e incluso diablos.

Los niños nos mostraron mensajes de cómo el fin común, que es hacer un mundo mejor se podía conseguir y como dice el clásico, aunque no en Japón, Colorín Colorado el cuento se ha acabado.

Bueno, todo lo dicho viene a ser una mediocre narración de lo que vi. Lo que si me alegró grandemente es el esfuerzo y la entrega que todos los miembros de Bios hicieron para que aquel musical saliera bien. Mi agradecimiento y supongo que muchos se unirán a mí, del trabajo que han realizado como digo todos los miembros desde el más mayor de los profesores hasta el más pequeño de los niños que creo que es mi Dani.

Si tuviera que aconsejar algo a los que lean este resumen es que la próxima función no os la perdáis.

Podéis ver alguna foto de los ensayos en este enlace

Fdo.: Alberto Marcelino Sánchez