Qué hacemos

Marina d'Or 2018. Tercer día

Mié, 06/06/2018

¡Tercer día de estas increíbles vacaciones! Esta mañana nos hemos levantado con ganas de comenzar un nuevo día lleno de alegría y aventuras.

Al asomarnos por la ventana el tiempo no acompañaba para un día de sol y playa, pero aún así nos hemos puesto el bañador todos, hemos dejado preparada la mochila de la piscina y nos hemos bajado a desayunar.

En el desayuno cada uno observaba y se dirigía con hambre a lo que más le apetecía. Unos chocolate, otros leche, otros miraban unos deliciosos donnuts con deseo...

En medio del desayuno ha aparecido una de las mascotas del hotel, PirataMiau. Los niños entusiasmados por su presencia, se han levantado y se han dirigido a él, le hacían mil preguntas, sus caras llenas de felicidad lo decían todo.

Y como no era para menos, nos hemos colocado con ella para hacernos una foto y tener un bonito recuerdo más para nuestra memoria.

Al finalizar el desayuno, nos hemos reunido todos y hemos decidido por votación dónde querían ir, si a la playa o a la piscina. Muy a pesar de algunos, la decisión tomada ha sido ¡irnos a la piscina a pasar la mañana!. Por fin, a partir de hoy ya había socorrista y hemos podido disfrutar de la piscina exterior. Allí nos hemos encontrado con una visita muy especial, un pato, pero de verdad. Estaba tranquilamente dandose un bañito hasta que nos hemos metido nosotros y le hemos fastidiado. El pobre a salido volando ante la admiración de nuestros alumnos.

Hemos subido a la habitación a coger la mochila y con mucho entusiasmo y ganas, nos hemos dirigido a la piscina exterior.

Hacía aire y estaba nublado, pero el día se ha ido arreglando y aclarando por momentos, ha empezado a salir el sol entre las nubes, aunque el viento permanecía.

Unos se han quedado en la piscina exterior mientras los más frioleros se metían en la climatizada para estar calentitos. 

Una vez se acercaba la hora de la comida, nos hemos subido a la habitación para cambiarnos el bañador y bajar más cómodos y secos al buffet.

Todos tenían mucha hambre, querían entrar y empezar a comer, y así ha sido, todos han comido genial, unos más carne, otros más pescado, pero ya sabemos que para gusto se hicieron los colores. En medio de la comida, ha aparecido esta vez ¡Simarina d'Or!, La Sirenita de Marina d'Or, con la que hemos compartido unos momentos inolvidables.

Al finalizar la hora de la comida, nos hemos subido a la habitación y nos hemos lavado los dientes, para poder bajarnos a jugar donde las hamacas de la piscina exterior.

Una vez abajo, unos jugaban a las cartas, otros al "veo veo", otros intentaban relajarse y quedarse dormidos un rato, pero todos al final han querido darse un bañito, hacerse fotos, y disfrutar de un día más de piscina.

Los más frioleros han decidido meterse en la piscina climatizada para poder estar calentitos y, de igual manera que los de fuera, poder bañarse y disfrutar de la tarde nadando, buceando, salpicándose entre ellos e incluso algunos hablando con otros en las hamacas.

Al ir pasando la tarde, y llegando la hora de recoger, nos hemos subido cada uno a nuestras habitaciones para ducharnos, arreglarnos, ponernos guapos y guapas, perfumarnos con nuestras mejores colonias e incluso algunas pintarse los labios.

Y así ha sido, ducha por aquí, ducha por allá, enjabónate aquí, más arriba, ahora aclárate, esa locura y jaleo que al final hace que todos acaben guapísimos para irse a la cena y después al baile.

Una vez todos listos y arreglados, nos hemos bajado a cenar, con ganas de elegir esa comida que más gustaba. La cena ha ido genial y todos han cenado de maravilla, como debe ser, con una alimentación variada e intentando que prueben todo tipo de alimentos.

Cenados y con la tripita llena, nos hemos subido a la habitación para lavarnos los dientes y estar listos para poder empezar esa noche de baile, la que tanto les gusta a ellos y donde disfrutan tanto bailando cada una de las canciones. Una noche más, hemos sido los últimos en abandonar el recinto; esta noche incluso nos han invitado muy amablemente a abandonar las instalaciones. Aun así, nuestros chicos no tenían ganas de acostarse y hemos aguantado un ratito más en el hall del hotel contando chistes y riéndonos un rato.

Por último, todos cansados y algunos con más sueño que otros, nos hemos dirigido a las habitaciones para dormir y así estar descansados para el comienzo del nuevo día que nos espera a la mañana siguiente. ¡Nos vamos de excursión!

Nos vamos a un sitio mágico, lleno de encanto, que estamos seguros que nos encantará a todos.

Y otro día más, os hemos contado cómo nuestros chicos y chicas disfrutan cada minuto que pasa de estas vacaciones, sus aventuras, que sin duda no olvidarán nunca.

Y ahora, toca irse a dormir.

¡Mañana más y mejor!

Hasta mañana.

Habréis observado que no hemos subido fotos de ninguno de los días. Esto es debido a que la wifi del hotel no nos permite hacerlo. Cuando lleguemos a Talavera subiremos toda la selección de fotos realizadas para que podáis disfrutarlas. 

Fdo.: EQUIPO BIOS