
El ciclismo terapéutico que abrió una nueva puerta a la autonomía en BIOS
En nuestro centro hemos tenido la oportunidad de vivir una experiencia extraordinaria gracias a la visita de Idoya de Pichuflitos, desde Bilbao, que nos acercó una selección de triciclos terapéuticos de la marca Theraplay, diseñados específicamente para facilitar el acceso al movimiento y al pedaleo a personas con diferentes capacidades.
Durante varias sesiones, el alumnado del centro ha podido probar estos triciclos adaptados, en un entorno seguro, guiado y completamente inclusivo. Entre los participantes se encontraban Natalia, Zayla, Aitor, David, Gabriel, Mussa, Joshua y otros niños y niñas que se sumaron a la actividad con enorme entusiasmo.
Lo más emocionante de la jornada ha sido comprobar cómo alumnado que nunca había tenido la posibilidad de montar en bicicleta ha podido, por primera vez, experimentar la sensación de pedalear. La actividad no solo ha generado ilusión, sino también un impacto directo en la autoestima, la motivación y la participación activa.
Especialmente conmovedor ha sido el caso de Natalia, una alumna usuaria de silla de ruedas y con ausencia de movilidad funcional en extremidades inferiores. A pesar de ello, ha conseguido realizar varios pedaleos de manera autónoma asistida por el sistema del triciclo. Este momento fue vivido con enorme emoción por todo el equipo profesional presente, convirtiéndose en uno de los hitos más significativos de la jornada.
También ha destacado la participación de David , quien disfrutó intensamente de la actividad, permaneciendo durante un largo periodo de tiempo sobre el triciclo y mostrando gran motivación y disfrute.
La actividad ha permitido observar de forma directa los beneficios del ciclismo terapéutico descritos por Theraplay: mejora de la estimulación motora, aumento de la participación activa, trabajo de la coordinación y, sobre todo, un incremento notable del bienestar emocional.
Por su parte, la visita de Idoya de Pitxuflitos ha sido clave para que el alumnado pudiera probar diferentes modelos adaptados a cada necesidad, ofreciendo asesoramiento cercano y facilitando que cada niño encontrara la bicicleta que mejor se ajustaba a sus capacidades.
Esta experiencia refuerza la importancia de seguir incorporando recursos de movilidad adaptada en el entorno educativo, no solo como herramienta terapéutica, sino como una vía real de inclusión, participación y disfrute compartido.
Sin duda, ha sido una jornada que deja huella y que demuestra que, con los apoyos adecuados, las posibilidades de nuestros alumnos se amplían mucho más allá de lo que a veces imaginamos.
En breve subiremos fotos y vídeos de esta jornada.
Fdo. Raquel y Cristina (Fisios del CPEE BIOS)